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Participa Elisa Carrillo en el festival Danzatlán

 

Inauguran exposición “Arte y Movimiento”, del fotógrafo mexicano Carlos Quezada


La Secretaría de Cultura y Turismo se viste de gala con el Festival Internacional de la Danza “Danzatlán 2023”, el más importante del Estado de México, y en coordinación con la Escuela de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), iniciaron con una clase de ballet, a cargo de la primera bailarina del Staatsballett Berlin, Elisa Carrillo Cabrera, para la Compañía de Danza del Estado de México (CDEM).
 
“Me da muchísimo gusto estar en un lugar tan bello, son afortunados, es un privilegio tener un lugar así, cuídenlo mucho, feliz de compartir con ustedes un momento del día, en esta ciudad que es parte de Danzatlán”.
 
“Vamos a comenzar con una clase sencilla, donde pueda compartir un poco de las cosas que yo conozco del día a día que son parte de nuestra disciplina, gracias por todo el cariño y saben que siempre pueden contar conmigo”, expresó Carrillo Cabrera a integrantes de la CDEM.
 
En la clase, las y los participantes pudieron disfrutar de consejos acerca de sus posturas, movimientos y caídas, además de impulsarlos para mejorar por medio de las recomendaciones de sus profesores, ya que son una pieza fundamental durante su desarrollo como bailarines.
 
Más tarde, en el Parque de la Ciencia “Fundadores” inauguraron la exposición “Arte y Movimiento”, la cual cuenta con dos proyectos conjuntos del fotógrafo mexicano Carlos Quezada, en los que muestra imágenes desde su mirada, del vigor y la gracia de los bailarines que contribuyeron a conformar la serie “The Male Dancer Project” y una serie fotográfica de la Gala “Elisa Carrillo 2018”.
 
“Estamos en el corazón del festival, son siete días; en esta edición se está reafirmando como uno de los foros más importantes para la promoción y distinción de la danza, yo creo que no sólo de nuestro país sino de América Latina”, comentó la Secretaria de Cultura y Turismo, Ivett Tinoco García.
 
Durante el recorrido de las obras se muestra un discurso visual que desafía los roles de género dentro del ballet y reivindica el papel de los hombres dentro de una disciplina asociada históricamente con la femineidad.
 
Tal como la danza, la fotografía de Carlos Quezada documenta un arte vivo, efímero e irrepetible que permite contemplar los ilimitados alcances estéticos del cuerpo humano.
 
“Creo que poder dar mi granito de arena, donde puedan aprender, puedan interesarse por la fotografía, la danza misma, la armonía, las emociones, por cualquier cosa que les prenda, además me gustaría que en algún momento se nos pudiera ver también a nosotros que estamos detrás de la cámara como iguales”, agregó Quezada.
 
Cerraron las actividades del día con un ensayo abierto de la tan esperada Gala “Elisa y Amigos”, donde la primera bailarina del Staatsballett Berlín compartirá este sábado escenario con diversos bailarines de talla internacional, regalándole al público una noche mágica a través de la danza contemporánea en el Teatro Morelos, en Toluca.
 
En paralelo, en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario (CCMB), en Texcoco, se presentó la Compañía DELFOS Danza Contemporánea y su espectáculo “Minimal”.
 
Una de las vertientes más dinámicas y con innovación constante es la danza contemporánea, por lo que “Danzatlán 2023” invitó a esta compañía que cuenta con más de 30 años de trayectoria ininterrumpida.
 
“Minimal” es una pieza donde se unen tradición, modernidad y abstracción; la presentación se dividió en dos partes, la primera, “Punto y Línea”, inspirada en la obra pictórica de Vasily Kandinsky (1866-1944) y su libro “Punto y línea sobre el plano”.
 
En ella, las y los bailarines crean líneas dinámicas, horizontales, verticales, círculos, triángulos, que logran componer un cuerpo geométrico, siguiendo la música, usando la luz como eje central de la presentación.
 
Por otro lado, “Minimal”, basado en una versión contemporánea del ritual de la Danza del Venado, del estado de Sinaloa, y a partir de ese concepto, las y los asistentes vieron una metamorfosis entre el danzante, el animal silvestre, para convertirse en un ser normal, siguiendo las pautas y oprimiendo sus emociones.
 
Primero, un vestuario simulando tatuajes con una máscara cubriendo su rostro y largos cabellos; después, trajes grises y mascarillas.