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#Dobleces Concertacesión con Aldana (Primera parte)

 

Los acuerdos cupulares entre el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y la cuatroté, a través de la candidez política de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, lograron el triunfo de Ricardo Aldana Prieto, como secretario general del sindicato petrolero. Ganó el candidato oficial y perdió la oposición afín al lopezobradorismo. […]


Los acuerdos cupulares entre el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y la cuatroté, a través de la candidez política de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, lograron el triunfo de Ricardo Aldana Prieto, como secretario general del sindicato petrolero. Ganó el candidato oficial y perdió la oposición afín al lopezobradorismo.

Por más de 25 años, las corrientes opositoras a Carlos Romero Deschamps buscaron la democratización y la expulsión del sempiterno dirigente sindical. Nunca se consolidó. Algunos grupos históricos como el de Hebraicaz Vázquez, o los diferentes dirigentes del Frente Nacional Petrolero fueron disidentes frontales. Otros, más pálidos, sólo hicieron, por mucho tiempo, denuncias a modo. Eran grupos creados por la cúpula del sindicato para tener distractores, según los movimientos e intereses de Romero Deschamps.

Las facciones de trabajadores petroleros simpatizantes a Morena sufrieron un revés, con tintes de traición. Pero si no lo manifiestan en las distintas secciones sindicales ni afuera de las oficinas del sindicato, sólo validarán el acuerdo cupular. Así el triunfo de Ricardo Aldana fue una concertacesión versión 4-T.

Aldana Prieto trabajó por más de 20 años de la mano de Carlos Romero Deschamps. El giro democrático al que jugó Luisa María Alcalde fue de 360 grados. Llegó al mismo punto. El exdiputado y exsenador por el PRI, Ricardo Aldana fue coprotagonista del Pemexgate, —la trama de financiamiento por parte del sindicato a la campaña presidencial de Francisco Labastida en el año 2000, vía préstamos de Pemex a la organización gremial—. Por eso el PRI les pagó con fuero.

Ahora, la cuatroté le paga con mantener el cargo y control del sindicato para darle viabilidad a su proyecto de Dos Bocas y a la operación de la refinería texana de Deer Park. Esa es la moneda de cambio para que funcione sin sobresaltos y con apoyo del sindicato petrolero.

La estructura del sindicato la controla el sindicalismo añoso y la única manera de quebrar, literalmente, al charrismo, es llevando ante la justicia a los dirigentes corruptos. Hay un enriquecimiento inexplicable en el cual todos los altos dirigentes de los grandes sindicatos de industria y las centrales sindicales están a la luz del día; sin embargo, si por más de 20 años no se ha podido llevar a Romero Deschamps ante la justicia, ahora, con Aldana es extenderle la impunidad.

La elección de Aldana confirma el poderío de la estructura que mantuvo a Romero Deschamps y su grupo al frente de la organización. Pues además de la Secretaría General, también lograron mantener 29 de las 36 secciones renovadas hasta diciembre del 2021, con probabilidades de retener otras cuatro más que fueron impugnadas.

A esto, Aldana se mueve con mayor influencia debido al apoyo y validez que le otorgó la cuatroté, primero al darle espacio en la mañanera y en segunda, que jamás fue objetivo de este gobierno democratizar un sindicato que tiene un arraigado tufo de corrupción y compromisos económicos y políticos fuera de la legalidad.