www.capitaledomex.com.mx

Así era el periodismo durante la Revolución Mexicana

w-full h-auto eagerload wp-post-image
 

Este oficio se caracterizó por su alta combatividad al régimen porfirista


El siglo XX estaba preparado para reportar su primera revolución: la mexicana. Preparado porque ya contaba con tinta y papel y un puñado de periodistas e intelectuales dispuestos a capturar los sucesos en páginas impresas.
El gremio periodístico durante esta etapa se convirtió en una forma de combatir al régimen porfirista y por eso mismo, debido a las carencias legales al respecto, varias de esas publicaciones fueron víctimas de cierre y sus periodistas terminaron en prisión.
El periodismo durante el Porfiriato fue la actividad de la prensa y los medios de comunicación en México durante el periodo de gobierno del presidente Porfirio Díaz, quien gobernó el país durante 35 años, en 9 periodos sucesivos a partir de 1876 y hasta 1911.


La actividad periodística durante esta etapa histórica de México fue caracterizada por su alta combatividad al régimen la cual fue disminuyendo paulatinamente gracias a las medidas represivas que la administración tomaba frente a la prensa crítica, mientras muchas otras fuentes informativas fueron cooptadas como parte de la prensa oficial.
Uno de los semanarios más populares en el régimen fue El hijo del Ahuizote, fundado por Daniel Cabrera, en agosto de 1885 y que recibió aproximadamente un millón de pesos anuales en materia de subvenciones, gasto que era equiparable con el costo de la cámara de diputados en aquella época.
Otro de los periódicos de gran influencia en la época fue El Universal fundado en 1888 por el licenciado Rafael Reyes Espindola, fue un diario que llegó a ser considerado como el periódico del partido científico, por su cercanía a este grupo de poder.
Entre los periódicos de menor importancia surgieron, pero con amplia actividad local figuran La revista, El orden social de Monterrey, El reproductor popular en Puebla, La constitución en Laredo, o La sombra de Juárez en Guadalajara. Sin embargo, el papel que jugó la prensa local se limitó solamente a criticar los gobiernos locales, y algunos de los cacicazgos regionales de la época, sin lograr tener impacto mayor y en su mayoría fueron proyectos periodísticos de corta duración.
Los hermanos Flores Magón
En el activismo periodístico, destaca la participación de los hermanos Enrique, Ricardo y Jesús Flores Magón, el cual fue el principal antecedente que los caracterizó en su lucha revolucionaria, y fue justamente en el periodismo donde surgieron las principales ideas y conceptos que los llevaron a posteriormente formar el Partido Liberal Mexicano.
La actividad periodística de los hermanos Flores Magón, inició en 1893 cuando colaboraron en la edición del periódico El Demócrata. Jesús trabajaba en el diario como redactor, Ricardo como corrector de pruebas y Enrique como ayudante de imprenta y redacción.
La actitud frente a los periodistas disidentes del régimen fue bastante dura, el encarcelamiento fue la medida tradicional para reprimir a quienes criticaban al régimen, siendo tan elevado el número de periodistas encarcelados que incluso el gremio periodístico llegó a pensar en construir una biblioteca en la cárcel de la capital para sus prisioneros.


Durante un golpe del gobierno en contra del diario, Jesús y varios colaboradores fueron aprehendidos y posteriormente encarcelados, Ricardo audazmente logró escapar de ese operativo policial disfrazado de impresor.
Iniciando el siglo XX, los hermanos Flores Magón participaron activamente en la actividad periodística, cada día orientándose a fomentar una corriente política crítica y subversiva en contra del régimen de Díaz.
En este contexto es cuando lograron establecer el mencionado Regeneración y a su vez comenzaron a participar en la edición de el periódico El hijo de El Ahuizote, ambos censurados por parte del gobierno de Porfirio Díaz, ya que representaban la prensa más crítica y la nueva corriente de ideas que poco a poco fue permeando en la sociedad en perjuicio del régimen.


Su participación fue la muestra más clara de cómo la prensa libre durante la última etapa del Porfiriato fue una de las armas fundamentales para el debilitamiento del régimen y su posterior caída. Durante esta etapa de lucha política-periodística los hermanos Flores Magón fueron encarcelados en varias ocasiones, siendo expulsados del país en 1904.
Aunque estaban como refugiados en Estados Unidos, los hermanos Flores Magón, continuaron con su labor periodística en contra del régimen de Porfirio Díaz, dando pie al inicio de la Revolución Mexicana.