Capital Estado de México

Opinion

#ElPicodelPollo Ferrari o combi (Due)

En la entrega anterior, hicimos referencia al dilema que enfrentará el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, sobre cómo llegará a la elección del 2023 en un Ferrari o una combi, así lo escribimos. “Ya sé que suena un poco rebuscado, pero es la neta del planeta, porque no dudo, con toda la razón o no, en este momento más de tres estén diciendo, -pero qué dices pollo, yo soy un Ferrari-. No lo dudo, claro que no, sólo hay un detalle, no es el objetivo…Con el señalamiento del auto nos referimos al partido o al “vehículo” que llevará a quien se designe como piloto -hombre o mujer-, conste tampoco dije conductora o conductor -forma parte de la historia y más adelante lo explicaré-. Y me podrás decir, con justa razón, por qué Ferrari y no un Lamborghini o un McLaren, o un Porche u otro, pues no hay razón”…Hace algunos ayeres bastaba con sacar a dar una vuelta el Ferrari para apantallar a todos y ver cómo se “entregaban”, hoy, pues las cosas ya no son así. El auto debe estar al 100 por ciento, impecable en su funcionamiento, con el equipo adecuado, tanto para ponerlo a punto, como saber el momento donde se debe exigir o dejar descansar la máquina. El reto, según la perspectiva de este alado, no es eso, los elementos humanos, tecnológicos y hasta financieros se tienen, el chiste es hacer que todo funcione como reloj suizo y no ganen las ansias…Vayamos con el conductor -hombre o mujer-, deberá ser alguien con experiencia para no quemar la máquina, meter cambios cuando se debe, “sentir” las llantas en curvas o pendientes y sobre todo, llevar una comunicación perfecta con el equipo. Quizás, sólo quizás en un primer momento requieras de un conductor de combi para probar tu motor, su funcionamiento y saber hasta dónde llegará, pero a final de cuentas todo estará preparado para ser conducido por un piloto no que garantice la competencia, sino asegure el triunfo. Mañana le seguimos.

La rabadilla del Pollo

Pollos en el tejado me dicen, en una entrega anterior hablamos de los problemas legales que involucran a algunos integrantes de la familia Kurson (creo, lo correcto es Kurejwowski), bueno pues aquí comparto la historia de un hombre (tiene nombre y apellido y lo daremos) de 64 años, cuya vida cambió de la noche a la mañana por una decisión aún no entendible.  “Es muy triste lo que me hicieron. Me tenían de supervisor en un Walmart y me inventó “Kurson” (se apellidan Kurevokzky) que en Walmart no querían gente de mi edad. Walmart nunca me discriminó por la edad, nunca me preguntaron la edad”. Sin más posibilidad y ante la pandemia y todas sus situaciones, sólo se quedó con 4,700 pesos de pensión mensuales en el IMSS. “Me ha dado mucha depresión por lo que me hicieron después de 21 años de trabajo. Así se las gastan los famosos Kurson, todo lo manejan con outsourcing”. Mañana le seguimos. Por hoy, cierro pico. Shalom. Mi correo es: alfredo.albiter@capitalmedia.mx

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