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Miércoles 28 de Julio 2021

#Dobleces Juego sucio

 

La confianza ganada por el secretario de Comunicaciones, Sergio Arganis, dentro del primer círculo de la cuatroté comienza a opacarse por la maltrecha fama de Jesús Rosano García, director general del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por una relación de presunta complicidad con el empresario, José Juan Reyes Domínguez, al conseguir un contrato millonario para el aseo de las instalaciones […]


La confianza ganada por el secretario de Comunicaciones, Sergio Arganis, dentro del primer círculo de la cuatroté comienza a opacarse por la maltrecha fama de Jesús Rosano García, director general del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por una relación de presunta complicidad con el empresario, José Juan Reyes Domínguez, al conseguir un contrato millonario para el aseo de las instalaciones de la terminal aérea.

Desde Palacio Nacional ya se tiene conocimiento de que el empresario José Juan Reyes se ha filtrado a distintas dependencias del gobierno y comenzó a ganar licitaciones y contratos millonarios. El caso más reciente es el del aeropuerto en el cual consiguió un contrato total por 520 millones 855 mil pesos, monto que rebasaría con 200 millones de pesos a lo erogado en 2020.

Al menos en lo que va de la administración federal, Reyes Domínguez se colocó como uno de los empresarios favoritos de la cuatroté. Al menos en un par de años el empresario ha acumulado al menos 96 contratos que sumarían alrededor de mil 355 millones de pesos y entre las dependencias contratistas figuran la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), encabezada por Víctor Villalobos; el Servicio de Administración Tributaria (SAT), de Raquel Buenrostro y el ISSSTE, de Luis Antonio Ramírez Pineda.

Respecto a la licitación LA-009KDN001-E37-2021, para la contratación del Servicio de limpieza general en las instalaciones de las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez Ciudad de México, es conocido que Tecnolimpieza Delta, Servicios Inmobiliarios Iroa, Aseo Privado Institucional y Joad Limpieza y Servicios, fueron declaradas ganadoras. Sin embargo, al parecer se trata de una enorme simulación “pactada” ya que las empresas estarían relacionadas entre sí al ser propiedad de José Juan Reyes Domínguez, o bien, están relacionadas con socios o familiares.

La sospecha de estar en un caso grande de corrupción aumenta ya que hay solicitudes en marcha en las que se pidió al respectivo Órgano Interno de Control (OIC) que haga las pesquisas pertinentes también con relación a los funcionarios públicos involucrados en el proceso de compra, ya que se habría limitado la competencia.

El monopolio de la limpieza tiene un rostro y nombre completo. La fachada son las múltiples razones sociales en las que se encuentra a trasmano José Juan Reyes, ya que a las empresas listadas se suman Cleanium, Grupo Relissa Servicios Corporativos, Comercializadora Morelos, y Grupo Servicios Monte Grande, por mencionar algunas de las más destacadas, ya que operarían a modo de cártel bajo dirección de Reyes Domínguez para escalonar precios e inclinar la decisión de las autoridades hacia aquellas con precios que parecen ser más accesibles, pero que resultarían en perjuicio de las arcas públicas.

Dentro de los empresarios del ramo de la limpieza se estima que alrededor de José Juan Reyes hay una compleja red compuesta por unas 15 firmas, mismas que se han hecho fama en el sector por sospechas que indican que no afilian a todos sus trabajadores en el IMSS y ganan de manera sospechosa contratos leoninos.