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Cuerpo de Seguridad Auxiliar, competencia desleal: empresas

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El Cusaem no cuenta con sistema de certificación


Derivado de la opacidad con que se maneja el Cuerpo de Seguridad Auxiliar del Estado de México (Cusaem), y el importante número de elementos que representa dicha dependencia, es una gran competencia desleal para los más de mil 500 empresas dedicadas a la seguridad privada en la entidad, toda vez que dicho grupo opera con carácter público, no cuenta con un sistema de certificación, no paga impuestos, casi todos sus contratos son por adjudicación directa y presenta sobreprecios en sus servicios.

En entrevista, Othón Tonatiuh Gómezcesar Hernández, presidente del Consejo de Alarmas y Seguridad Privada del Estado de México, resaltó que esta agrupación, pese a estar considerada como policía auxiliar, cobra por sus servicios a los particulares, sin embargo, nunca reporta sus ganancias, las cuales llegan a ser de entre 20 y 25 mil pesos por elemento, mientras que en una empresa de seguridad privada los costos oscilan entre 12 y 18 mil pesos.

Precisó que aunque no se cuenta con una cifra en particular, se conoce que los elementos de Cusaem son poco más de 60 mil, los cuales se desconoce si cuentan realmente con la capacitación adecuada y los permisos para operar las armas que utilizan.

Por lo anterior, recordó que no sólo los empresarios de seguridad privada se han pronunciado porque se amplíe el trabajo de los policías auxiliares, ya que los partidos políticos y legisladores han hecho lo propio, pero nunca se ha tenido respuestas claras.

“No pertenecen a la Secretaría de Seguridad, todos saben que existen, pero nadie conoce de dónde provienen o realmente qué hacen, Cusaem es el organismo más opaco que puede existir, no se sabe a dónde van esos recursos, nadie sabe nada y por eso es que nos preocupa porque son la competencia”.

En este sentido, consideró que sería muy deseable que se establezca un control eficaz de estos policías complementarios y se les devuelva a su verdadera función de seguridad pública, porque si todos estos elementos se dedicaran a servir al ciudadano y no a particulares, el Estado de México tendría condiciones de seguridad muy diferentes.