Capital
Menú de Navegación
Suscríbete >
Facebook Twitter
Search X
- MÁS SECCIONES
X
CONTACTO Newsletter SUSCRÍBETE
  • Capital Coahuila
  • Capital Hidalgo
  • Capital Jalisco
  • Capital Morelos
  • Capital Oaxaca
  • Capital Puebla
  • Capital Quintana Roo
  • Capital Querétaro
  • Capital Veracruz
  • Capital
  • Capital México
  • Capital Michoacán
  • Capital Mujer
  • Reporte Índigo
  • Estadio Deportes
  • The News
  • Efekto
  • Green TV
  • Revista Cambio
Radio Capital
Pirata FM
Capital Máxima
Capital FM
Digital
Prensa
Radio
TV
v Capital =
Opinion / 

EU, fracturado; violencia de guerra civil liberales tradicionalistas

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 1 año
Facebook Twitter Whatsapp

Por: Carlos Ramírez

SAN FRANCISCO, California.- EU se encuentra en una fase de pre guerra civil. Ante la construcción durante 50 años de una base política liberal, la contrarrevolución conservadora y puritana de Donald Trump ha encontrado atajos que ofrecen resultados efectivos pero con altos costos en el consenso social.

El escenario estadounidense aparece frágil: el liberalismoquiere defenderse con una sobrevigilancia crítica a Trump, pero los conservadores avanzan con formas atrabancadas. Ante la ausencia de una verdadera base conservadora unificada porque el conservadurismo ideológico fue aplastado por el liberalismo, Trump ha encontrado en sus tuits una forma de construir una dinámica diaria.

Los que consideran que Trump es un desquiciado estarían equivocando la estrategia. Trump tiene muy claro que sus tiempos políticos son cortos por su periodo de cuatro años y que las posibilidades de la reelección por otros cuatro años dependen de que su propuesta haya calado en la mitad del electorado. Por eso su agresividad en sus comportamientos: es una forma de construir una base electoral sólida.

Las elecciones de noviembre pasado sacaron a la participación al norteamericano típico –conservador, racista en diferentes grados, egoísta, tradicionalista, de condado– y Trump dio en el blanco al atacar al Estado como institución controlada por una burocracia porque esta burocracia vive de los impuestos que pagan los ciudadanos pero es una burocracia como casta autónoma que maltrata a los que acuden a ella a resolver problemas.

La polarización ha pasado de la confrontación liberales-conservadores a liberales-racistas tradicionalistas.

Los conservadores de centro han sido atropellados por los ideólogos de la agresividad social y de raza.

Trump representa la recuperación de la nación que conquistó el oeste y que basó su actuación en el “destino manifiesto” de dominar el mundo. Pero el ambiente social ha pasado de la crispación a los primeros tonos de guerra civil: poco antes de las elecciones un columnista de Los Angeles Times pidió un “golpe de Estado” si acaso Trump ganaba las elecciones; hoy existen evidencias que convocan al magnicidio: en Nueva York está en cartelera una versión de Julio César de Shakespeare que termina con la muerte de un personaje parecido a Trump. La actriz y comentarista de CNN Kathy Griffin fue despedida por la cadena por presentar en su programa una cabeza decapitada de Trump.

La explicación en círculos académicos conservadores señala que el conservadurismo del último medio siglo perdió sus valores tradicionales y se colocó en el espacio intelectual, teórico, de valores, mientras el liberalismo modificaba leyes y la correlación de fuerzas políticas. Las decisiones liberales de Obama –sobre todo en el relajamiento de la política exterior imperial– pasaron sin oposición conservadora real. Por eso Trump ha convertido a Obama en su némesis.

Los grupos sociales liberales están decepcionados por la debilidad de los demócratas ante las decisiones de Trump y han comenzado a pasar a la acción directa. Grupos violentos liberales y ultraconservadores chocan en las calles, sobre todo en las universidades.

Sin embargo, los republicanos están aprovechando la dinámica Trump para ir ganando distritos electorales a demócratas.

Sin un liderazgo real en los liberales porque Obama no tiene márgenes de maniobra para regresar a la política y más bien se dedica a dar conferencias muy bien pagadas por grupos del establishment financiero, los demócratas carecen de respuestas políticas a los avances de Trump.

La impotencia liberal-demócrata explica la violencia política contra Trump.

Política para dummies: La política es la decisión de ejercer el poder con realismo y sin límites cuando las circunstancias lo ameriten

http://indicadorpolitico.mx

indicadorpoliticomx@gmail.com

@carlosramirezh

COMPARTE Facebook Twitter Whatsapp
TEMAS CNN Demócratas Donald Trump liberalismo política liberal
MÁS DE OPINIÓN

Invertir la pirámide (Due)

Hace 2 semanas
Alfredo Albiter

Un nuevo organismo

Hace 4 semanas
Alfredo Albiter

Martí Batres Guadarrama

Hace 4 semanas
Vladimir Galeana
Alfredo Albiter

Inundaciones atípicas

Alfredo Albiter